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FACULTAD DE ARTES ASAB

FACULTAD DE ARTES ASAB

La Universidad Distrital Francisco José de Caldas y su Facultad de Artes ASAB, ofrece distintos programas académicos a la comunidad en general: cuatro en pregrado y uno en posgrado. Es así como Arte Danzario, Artes Escénicas, Artes Musicales y Artes Plásticas y Visuales se presentan como una alternativa profesional en las artes y la Maestría en Estudios Artísticos como una oportunidad única para adelantar una formación de posgrado en las artes muy acorde con el cruce de fronteras disciplinarias.

Par acceder a mayor información de nuestros programas en pregrado y posgrado, agradecemos navegue por el menú de esta página.

Acerca de la Facultad

Acerca de la Facultad

Como patrimonio humano, la creación es fundamental para la transformación y el desarrollo. Ella procede desde lógicas particulares en las que se integran las diferencias, los conceptos y las innovaciones. Emprender acciones creativas demanda la autorregulación frente a los cambios (sociales, culturales, biológicos, económicos, ambientales, entre otros), mediante proyectos y programas en campos diferentes se integran personas, organizaciones, saberes, medios, teorías, elementos, técnicas y prácticas. En la Facultad de Artes ASAB desde las prácticas permanentes de enseñanza-aprendizaje, investigación-creación, gestión y proyección social son los principios de formación: la conformación de una comunidad pruriversal con respeto y tolerancia, la creación, la autorregulación, la proyección social y cultural, la investigación, la interdisciplinariedad, multidisciplinariedad y transdisciplinariedad.

Es Misión de la Facultad de Artes ASAB desarrollar programas de formación profesional en Artes, con la participación de sectores académicos, artísticos y culturales, en función del desarrollo armónico de sujetos y colectividades, mediante la contextualización, construcción y producción de expresiones y conocimientos artísticos desde la Ciudad–Región con proyección regional, nacional y global, en correspondencia con las políticas de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas.

La Facultad de Artes ASAB será identificada como centro de formación, producción y contextualización de saberes de prácticas artísticas y culturales con reconocimiento local, nacional e internacional, gracias a su excelencia y criterio innovador; para lo cual proyecta expresiones y soluciones estéticas que aportan al reconocimiento y transformación de las manifestaciones socioculturales con pertinencia, visión crítica, competitividad académica, fomento a la investigación-creación, a la gestión y respondiendo a una educación con representación desde la diferencia y la sostenibilidad para un escenario global.

RESEÑA HISTÓRICA FACULTAD DE ARTES ASAB DE LA UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS

PROYECTO FACULTAD DE ARTES ASAB
Bogotá, Noviembre 4 de 2005

+ 1.1. La Universidad Distrital "Francisco José de Caldas", las Escuelas de Arte del Distrito y la Academia Superior de Artes de Bogotá – ASAB

La Universidad Distrital Francisco José de Caldas y las Escuelas de Arte del Distrito, que posteriormente se trasformarán en la ASAB, encarnan una historia paralela pero con significativos puntos de cruce que se extienden por algo más de medio siglo. Las instituciones distritales coinciden en sus antecedentes con las coyunturas de finales de los años 1940 e inicios de los años 1950, cuando la sociedad colombiana atravesó por profundas transformaciones cuyas consecuencias forman parte de la realidad social de nuestra ciudad y de nuestro país. La urbanización y la consecuente demanda creciente de bienes y servicios, el debate político y su expresión violenta, la acelerada diferenciación social y la explosión demográfica, entre otros, concentraron en Bogotá un entramado poblacional con características únicas en el tejido urbano colombiano. En pocos años la fisonomía de la capital había cambiado tanto como su estructura social y su universo simbólico.

Resulta innegable que la mirada sobre la educación debía adecuarse a las nuevas condiciones. La administración pública de la ciudad se enfrentó al reto de satisfacer necesidades que iban desde la ampliación del conocimiento técnico hasta la generación de espacios propicios para las prácticas artísticas. Así, en 1948 se fundó el Colegio Municipal de Bogotá, renombrado el mismo año como Colegio Municipal Jorge Eliécer Gaitán, en 1950 como Universidad Municipal de Bogotá "Francisco José de Caldas" y finalmente como Universidad Distrital "Francisco José de Caldas" en 1957. Su objetivo principal era la formación de técnicos con un perfil adecuado para emprender soluciones de tipo práctico requeridas para intervenir a nivel macro en la ciudad.

Entretanto, en algunas instancias administrativas distritales se ofrecieron cursos esporádicos de música, artes plásticas y teatro, que canalizaron los impulsos creativos de diversos habitantes de la ciudad, especialmente de aquellos vinculados a las instituciones gubernamentales. En menos de una década estos esfuerzos se articularon y expandieron como proyectos de educación artística no formal con la fundación de la Escuela de Bellas Artes del Distrito, de la Academia Luís A. Calvo y de la Escuela de Teatro del Distrito, antecedentes directos de la ASAB.

La Universidad Distrital "Francisco José de Caldas" y las Escuelas de Arte del Distrito coincidieron en enfocar sus acciones hacia una población particular y hacia áreas específicas del conocimiento. Los proyectos estatales en la educación superior de índole nacional se concentraron en la modernización de la educación universitaria de corte profesional, dejando de lado algunas especificidades de la formación técnica y a su vez algunos espacios para ciertas prácticas artísticas. La Universidad Distrital orientó sus esfuerzos al sector estudiantil de bajos recursos y a la consolidación de carreras como Ingeniería Radiotécnica -antecesora de la Ingeniería Electrónica-, Ingeniería Forestal, Topografía, e Ingeniería Catastral, todas ellas de aplicación directa e inmediata en el ámbito de las dependencias públicas capitalinas. Por su parte, las escuelas de artes abrieron sus puertas a la música popular, al teatro y a algunas prácticas de las artes plásticas ausentes del entorno universitario.

En la década de los años 1970 la Universidad Distrital sufrió una trasformación importante, ampliando su oferta académica a la formación de educadores, por lo que se ve precisada a hacer una apertura de lo tecnológico a los campos pedagógico, científico y artístico bajo el ideal clásico de "universalidad". Las Escuelas de Arte del Distrito, de manera independiente, continuaron creciendo y lograron afianzarse como espacios de formación legítimos que correspondían a las singularidades y necesidades del ámbito bogotano. Las instituciones educativas distritales siguieron el curso de los cambios que posteriormente culminaron en reformas sustanciales de su estructura y concepción.

+ 1.2. Consolidación de las Escuelas de Arte del Distrito y transformaciones del ámbito universitario

Durante los años 1970 y 1980 nuevas condiciones desencadenaron la búsqueda de la profesionalización de los programas educativos ofrecidos por las Escuelas de Arte del Distrito. La nueva configuración social de la Ciudad hizo necesaria la formulación de políticas que tuvieron como efecto la ampliación y diversificación de la oferta educativa.

La creación del Instituto Distrital de Cultura y Turismo, en 1978, significó el fortalecimiento de la Escuela de Bellas Artes, la Academia Luís A. Calvo, y la Escuela de Teatro. Se fundaron, además, la Escuela de Danzas Folklóricas, la Escuela de Ballet, la Escuela de Música Emilio Murillo y la Escuela de Títeres. Cada una de estas escuelas, con alcances diversos y resultados desiguales, logró reconocimiento y en su conjunto consiguieron congregar sectores sociales relativamente heterogéneos. Las características particulares de las prácticas allí realizadas, la demanda por planes de estudios más sistemáticos y regularizados, los resultados y los niveles alcanzados, motivaron la transformación de algunos de los planes de educación no formal en programas de educación superior.

En consecuencia, y con base en las recomendaciones de la Escuela Superior de Administración Pública –ESAP- (entidad que realizó un estudio jurídico y de viabilidad de creación de una institución de educación superior para las artes y que diagnosticó la improcedencia de crear una institución con esas características) se estableció un convenio con la Universidad a Distancia, UNISUR. Este convenio fue de corta vigencia debido a la diversidad de políticas derivadas de los cambios de la administración distrital. La ruptura del convenio generó un conflicto administrativo y académico para el IDCT, situación que propició el acercamiento a la Universidad Distrital y que culminó con la firma del primer convenio interinstitucional el 10 de marzo de 1989.

La Universidad Distrital también estuvo sujeta al proceso de ampliación y diversificación de la educación universitaria. Con la apertura de las licenciaturas en educación en 1973 y la posterior creación de la Licenciatura en Ciencias Sociales, se incorporó un área humanística dentro de la estructura de la Universidad. Sin embargo, las prácticas artísticas se incluyeron gradualmente sólo hasta la década de los años 1980. La entrada de la música, el teatro y las artes plásticas y visuales al ámbito universitario se puso de manifiesto en tres espacios: en los planes de estudio de la Licenciatura en Educación Básica Primaria a través de contenidos puntuales y en asignaturas electivas ofrecidas a las diferentes carreras de la Universidad; en las actividades extracurriculares, única acción desarrollada hasta ese momento y que dio lugar a la conformación de diversos grupos artísticos culturales como el coro de la UD, diversas agrupaciones musicales, cine clubes, y diferentes colectivos de narración oral que muy pronto se proyectaron a la ciudad; y en el Instituto de Artes y Extensión Cultural creado en la reforma de la Universidad en 1988.

+ 1.3. De las Escuelas de Arte del Distrito a la ASAB

A finales de los años 1980, los acercamientos previos entre el IDCT y la UD, dan origen a un primer convenio interinstitucional en 1989 que hace posible, al año siguiente, la transformación de seis de las siete Escuelas de Artes del Distrito en programas de educación superior. Por su parte, la Academia Luís A. Calvo sostuvo su objetivo como proyecto de educación no formal. En 1990 se presentan por primera vez ante el ICFES los programas de formación profesional en Artes Plásticas y Teatro. El ICFES establece el carácter vocacional del programa de Artes Plásticas y hace una serie de requerimientos para el programa de Teatro que en ese momento no pudieron ser cumplidos.

En consecuencia, el IDCT decide contratar dos asesores, Jaime Romero Portela y Leonel Morales Reina, para apoyar a los grupos de trabajo que formularían los nuevos programas. El grupo de Artes Plásticas fue conformado por José Daniel García, Guillermina Sinning, Alberto Díaz y Jorge Herrera; el grupo de Artes Escénicas por Amparo Suárez, Carlos del Cairo, Gerardo Bernal, Svetla Pedkova, Yesid Carranza y Germán Pinilla; el grupo de Artes Musicales por Samuel Bedoya, Néstor Lambuley, Alfonso Dávila, Jorge Sossa y Alejandro Mantilla. Para el proyecto de Artes Musicales, la propuesta de creación del Programa a nivel superior estuvo a cargo de los docentes adscritos al Plan Experimental Piloto. El trabajo académico de elaboración de los tres programas fue coordinado por Olga Navia, como Subdirectora Académica del IDCT y por Epifanio Arévalo G. como Director del Instituto de Artes y Extensión de la UD; la secretaría académica fue asumida por Lorenza Correa R. como funcionaria de la UD.

Los años 1990 significan la consolidación de los proyectos curriculares y el fortalecimiento de la relación entre el IDCT y la UD mediante la renovación paulatina del convenio interinstitucional. En 1991, previa aprobación por parte del Consejo Superior de la UD, el ICFES otorga licencia de funcionamiento a dos de los tres programas de formación artística. Ese mismo año es creada la ASAB como una dependencia del IDCT, que haría posible la consolidación y el desarrollo de los mismos. Los programas de Artes Plásticas y Artes Escénicas inician labores en el primer periodo académico de 1992, y el programa de Artes Musicales lo hace al año siguiente, todos en las instalaciones del Palacio la Merced.

Actualmente, los tres proyectos curriculares de la ASAB, son una respuesta a la creciente demanda de cupos para el área artística que se presenta en el ámbito distrital y nacional. Anualmente se solicitan alrededor de cuatro mil cupos (2004) siendo admitidos setenta aspirantes para cada uno de los programas de pregrado, y otros tantos para los preparatorios en Artes Plásticas y Visuales, Artes Escénicas y Artes Musicales respectivamente. Igualmente, el cuerpo de egresados se ha vinculado satisfactoriamente a diversas áreas del mundo laboral capitalino. Así, en casi tres lustros la ASAB se ha afianzado en el marco de la educación artística en el contexto de la universidad pública colombiana.

+ 1.4. Importancia de la ASAB

La ASAB ha logrado consolidar un espacio de profesionalización con base en la formación de una comunidad académica y artística que hoy en día cuenta con una tradición que se extiende por más de 50 años. A lo largo de su trayectoria esta comunidad ha desarrollado actividades en estrecha relación con las demandas, condiciones y necesidades de los habitantes de la ciudad. Con ingentes esfuerzos ha cumplido sus objetivos de proyección social a través de diversas actividades de formación, divulgación y organización de eventos culturales e igualmente ha liderado procesos de formación artística pioneros en el país.

Docentes y estudiantes de la ASAB han jugado un papel notable en la constitución de la comunidad académica en el campo de las artes. La ASAB, en su trayectoria histórica ha ido aglutinando artistas y personas que cada vez, con una mayor formación académica, han contribuido al desarrollo de sus programas.

A su vez, esta comunidad ha sido el apoyo de una comunidad artística que, con el paso de los años y la promoción de nuevos profesionales, es cada vez más numerosa y mejor calificada. La constitución de esas dos comunidades -la académica en el campo del conocimiento de las artes y la artística en el campo de la creación- ha generado centros de producción que están realizando aportes muy significativos en el contexto de la educación artística a nivel superior.

Dado su carácter pionero, los programas de formación de la ASAB han marcado una importante diferencia con los demás programas de artes ofrecidos en el país. El Proyecto Curricular de Artes Escénicas ha sido el primero en recibir aprobación como programa de educación superior en esta disciplina en nuestra ciudad. El énfasis en Danza Contemporánea, del mismo Proyecto Curricular, también ha sido pionero en su género y en la actualidad es el fundamento de una nueva comunidad que en el mediano plazo podrá ofrecer un programa de educación superior en danza.
De igual forma, el Proyecto Curricular de Artes Musicales representa una opción única en el contexto nacional. Inició labores con un énfasis exclusivo en músicas caribe-iberoamericanas, énfasis que se ha transformado para dar lugar a un programa que define como parte de su objeto de estudio las músicas regionales, tradicionales y populares de Colombia y Latinoamérica.

Hoy, cuando se intenta proponer una nueva relación de la ciudad con sus habitantes, teniendo el campo de lo cultural como base fundamental, la ASAB es un elemento vital como animadora de procesos que contribuyen a la formulación de valores estéticos y por ende a la búsqueda de valores éticos con ciudadanos culturalmente activos e identificados con elementos de cohesión y arraigo con su ciudad. El valor de una institución con una comunidad dinámica y con una amplia experiencia en su campo como la ASAB, es inestimable en el panorama artístico distrital y nacional. La ASAB es una institución valiosa en la búsqueda de la creación de tejido social, es un espacio de encuentro de las diversas identidades y culturas, un espacio de diálogo y de intercambio y una institución idónea para provocar la cualificación de las prácticas artísticas desde una perspectiva de reflexión crítica y de integración al contexto sociocultural del país.

+ 1.5. La ASAB como Facultad de Artes de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas

La ASAB condensa una tradición viva de prácticas y saberes artísticos que han surgido de las dinámicas sociales y culturales propias del entorno capitalino, en el contexto común en el que desarrolla su proyecto de educación superior la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. La ASAB es una manifestación concreta de los procesos orientados a la institucionalización de la formación artística, a su reconocimiento social como práctica profesional, a su incorporación en las estructuras universitarias y a su regulación en el marco de las políticas estatales.

La incorporación de la ASAB como Facultad de Artes de la Universidad Distrital es un paso definitivo hacia la consolidación de una historia que, en la coyuntura actual, apunta necesariamente a la cualificación de la educación artística, a la transformación de la educación superior en el Distrito y a su consolidación en el marco de la búsqueda constante de la excelencia académica.

Este proyecto presenta las siguientes ventajas:

  • Desde el punto de vista administrativo la transformación de la ASAB en Facultad de Artes de la Universidad Distrital no es traumático debido a que existe la voluntad expresa del IDCT, la UD y la comunidad académica de la ASAB. Además, de acuerdo con la normatividad vigente la UD, como titular de los programas académicos que actualmente se desarrollan en la ASAB, es la responsable académica de los mismos.
  • Desde el punto de vista académico, los docentes son contratados por la Universidad Distrital; los estudiantes de los Proyectos Curriculares de la ASAB hacen parte de la comunidad estudiantil de la UD y se gradúan con el título de maestro en artes, otorgado por la misma.
  • A nivel financiero el proyecto es ventajoso. El gasto sólo se aumentará en un porcentaje mínimo, considerando las características del proyecto. Este incremento cuenta con el aval de la Oficina de Presupuesto de la Secretaria de Hacienda del Distrito.
  • La transformación de la ASAB en Facultad de Artes de la Universidad Distrital es políticamente viable, en la medida en que no requiere ni de la aprobación del Concejo de Bogotá ni de la realización de ningún convenio con la Nación.
  • Con esta opción se responde además a las necesidades del Distrito, que tienen que ver con la organización de su actual estructura administrativa; dentro de esta lógica, la ASAB se integra plenamente a la Universidad Distrital, que es la única entidad del distrito encargada de la Educación Superior.
  • La transformación de la ASAB en Facultad de Artes de la Universidad Distrital da solución inmediata a las dificultades que presenta el actual convenio interinstitucional. En el régimen universitario se asegura la idoneidad en las labores administrativas, el respeto al derecho a la igualdad de los estudiantes, la creación de una planta de personal docente, la gestión de sus recursos bajo los parámetros de la educación superior, el ingreso de recursos propios y la continuidad de las actividades académicas de docencia, extensión, investigación y creación. En última instancia, se abren las posibilidades para que cada uno de los Proyectos Curriculares de la ASAB logre, en el corto plazo el Registro Calificado y en el mediano plazo, la Acreditación de Calidad.
  • Finalmente, este proyecto da una positiva respuesta al querer de la comunidad académica expresado en la voluntad de entrar a formar parte, de manera plena, de la estructura académica de la Universidad Distrital con lo cual se crean las bases para el futuro desarrollo, fortalecimiento y proyección de la ASAB.

En lo que respecta a la UD las ventajas de la creación de la Facultad de Artes se resumen en:

  • Teniendo en cuenta el carácter público de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, la creación y consolidación de una Facultad de Artes la sitúa en el ámbito contemporáneo de las instituciones universitarias, que integran las prácticas y saberes provenientes de las ciencias, las tecnologías, las humanidades y las artes, ampliando su campo de pensamiento, sus procesos de desarrollo del conocimiento y su producción académica.
  • La ampliación del horizonte institucional a un nuevo campo de formación, social y cultural en la Universidad, es otra ventaja indiscutible para la ciudad y la nación. Esto amplía la visión de la Universidad y su papel dentro de la sociedad actual con la fuerza y la posibilidad transformadora del arte, mediante la incorporación de un concepto diferente de educación y cultura que lleva implícita la necesidad de pensar un espacio para la investigación, la reflexión y la creación artística. Tal circunstancia permite a la universidad crear grupos de reflexión, de carácter disciplinar e interdisciplinar, en torno a las prácticas profesionales del arte, la ciencia, la tecnología y la cultura en su conjunto, sus formas de producción, investigación, circulación y validación en el cumplimiento de su misión en la vida social y cultural del país.
  • La vinculación de un número cada vez mayor de estudiantes que de otra manera no pueden acceder a la educación artística a nivel superior lo que corresponde al carácter democrático y popular de la universidad.
  • Por otra parte debe destacarse el beneficio social que representará el número cada vez más amplio de egresados quienes, como difusores y cultivadores de una visión y sensibilidad diferentes, abordarán y cuestionarán a través del arte las diversas problemáticas que enfrenta el distrito y el país.
  • La creación de la Facultad de Artes significa para la universidad el cultivo y desarrollo del pensamiento la apertura de una vía acertada para participar activamente en el cultivo y desarrollo de un pensamiento más elevado y humano que se da a través del arte como medio de transformación social y espiritual, proceso a través del cual se reconoce y construye la realidad.
  • Por las consideraciones anteriores, la formación artística y la formación en la comprensión de lo artístico deben hacer parte del espectro integral de formación de la comunidad de la Universidad Distrital y de su producción académica. La Facultad de Artes ASAB de la Universidad Distrital "Francisco José de Caldas" como centro de producción de saberes y prácticas artísticas y en su condición de unidad académica centrada en las problemáticas del arte, jugará un papel fundamental en la implementación de una visión integral de la actividad académica de la Universidad Distrital.